Capitulo 1: El regreso
Año 2017, Alemania Hamburgo
Safe investments
—Cómo se lo comento señor solo tiene que firmar el contrato y tendrá 4,000 euros con solo un interés del 2.4, y sin interés moratorios—
El que hablaba era una persona sentada en una computadora con una complexión robusta, brazos y piernas con unos músculos que parecían irreales y con una sonrisa deslumbrante que radiaba confianza, media 1.87 Cm y al otro lado de la mesa donde se encontraba, estaba un señor de 70 años con una cara de confusión e inseguridad.
—Lo siento sabe que estoy viejo y esto es algo que, nunca hecho, pero tendré que consultarlo con mi esposa y mis nietos que saben de estas cosas, así que si me permite tendré que ir me, Gracias por la asesoría—
—¡Señor espere solo tiene que confiar en nosotros ¡—
El señor de 70 años se levanta y comienza a caminar a la salida reflejándose su pequeña estatura por la encorvadura de su espalda, abriendo la puerta y saliendo de la tienda solo se miro la silueta del aquel anciano.
—¡hahahaha¡, Robert parece que ya no puedes ni mantener a los viejos a este paso la empresa cerrara—
El que pronunciabas esas palabras no era nada más que su compañero de trabajo complexión pequeña pero cuidada, media 1.70cm, tenía el pelo corto como si fuera un militar y tenía una mirada profunda que podrían mirar a las mismas puertas del infierno
Robert con una cara enfurecida por el comentario y disgustado por aquel anciano que no pudo convencer que se quedara, lo comenzó a mirar de una manera asesina.
—Mejor mantén la boca cerrada si no la quieres en el piso Nicolay, no es como si realmente ocupáramos clientes para que funcione la empresa—
—¡Deberías de cerrar la boca Robert, sabes cómo nos fue la última vez que mencionamos el tema ¡—
Nicolay temiendo que volviera aquella situación que el jefe escucho sacar el tema haciendo los correr toda la ciudad todo 1 día completo
—Cómo si importara, la gente ya nos olvidó han pasado 10 años desde que fuimos movilizados, a este paso mis huesos se olvidarán de los días en el campo—
Con cara de disgusto y anhelando volver a esos días de servicio soltó un suspiro y mirando hacia arriba como si buscara consuelo del gran cielo azul pero para su mala fortuna solo estaba el techo blanco que lo a estado 10 años
—No es como si solo tú pensaras eso solo digo que no quiero pasar un mal rato solo por un maldito comentario así que cierra la boca y ponte a buscar más clientes—
Nicolay con cada vez menos paciencia se puso a trabajar en lo suyo intentando no prestar atención al oso que tenia de compañero
Robert molesto por la actitud del tímido Nicolay, pensó dejar en paz el tema, solo recordando que la persona que comenzó esto fue el, haciendo que se sintiera idiota por casi ceder a las palabras de Nicolay
Mientras tanto Nicolay, sonriendo en su mente por la victoria que había conseguido con el oso de compañero que tenia
—(Cada vez es más fácil joder a este oso, bueno que se puede esperar por alguien que solo tiene músculos como cerebro)—
Sintiéndose satisfecho por lo hecho, solo se escucho un golpe estruendoso, haciendo que Nicolay volviera rápidamente para ver que había sido
Era el oso que había golpeado a la mesa, enojado por verle la cara
—Parece que estos años sin estar en servicio te han hecho más valiente Nicolay—
Con la cara desprendiendo confianza Robert se levanta de su silla mirando a Nicolay con una mirada retadora, e intentando recuperar la humillación por lo sucedido.
—Desde cuándo te tuve miedo, bueno tu cara si da miedo no por algo no has podido conseguir novia bastardo—
Nicolay se levanta de su silla dispuesto a quitar esa sonrisa de la cara de Robert
—Parece que ocupas una lección veremos si estos años te hicieron más inútil de lo que ya eras—
Poniéndose cara a cara y soltando cabezazos y continuando los insultos, los dos se comenzaron a calentar, y solo con algunos ventiladores en la oficina no podían hacer que bajara la temperatura de la intensidad que estos dos producían.
—¿Acaso herí tu hombría? Quiero ver cómo te mueves después de estar 10 años sentado atendiendo ancianos—
Mientras estaban a punto de comenzar a pelear, se abrió la puerta donde entra una persona con un porte delgado, midiendo un poco más de 1.80 sin poder ver más que su cara ya que su atuendo cubría todo su cuerpo y su sombrero tapaba lo poco que se podía ver, pero solo con eso pudieron deducir que no era una persona normal la que se trataba.
Sacándose las manos de los bolsillos y con una reverencia se comenzó a presentar.
—Buenas mis queridos compañeros, cuánto tiempo a pasado, no sé si podrían darme sus autógrafos no todos los días conoces al C.s y al M.a—
En el momento de que esas palabras salieron de la boca del desconocido, inmediatamente Robert y Nicolay desprendieron un aura asesina que los hacía sentir entusiasmado de poder volver a sus viejos tiempos
Pero eso no hizo que bajaran la guardia ya que una persona que conociera sus identidades no era alguien fácil de manejar, haciéndolos estar el doble de precavidos de lo que estarían.
—Vamos señoras simplemente fue un chiste para romper el hielo, Espero que se tranquilicen un poco ya que no vengo a pele—
Justo cuando iba a terminar la oración, Rober y Nicolay se precipitaron a sus costados simultáneamente, El desconocido como si fuera un juego de niños los detiene con las manos
Sonriendo de una manera espeluznante, haciendo que los cuerpos de Robert y Nicolay sintieron como sus cuerpos temblaban por solo esa sonrisa que pareciera de alguien amable e inocente, pero desprendía todo lo contrario—
—Vamos señores que son esos modales, lo que les quería decir es que no vengo a pelear, pero tampoco es como si pudieran ganar de todas maneras jajajajajaja—
Después de esas palabras Robert y Nicolay sintieron como su aire alrededor no era lo mismo, ya que no podían respirar adecuadamente, y con un movimiento de muñecas fueron mandados directamente a estrellarse contra la pared.
Solo se quedó ahí riendo como si estuviera disfrutando por el cambio de planes.
—! vamos vamos vamos quiero ver si pueden servir de calentamiento por lo menos!—
Con una cara frenética de un completo loco el desconocido se avalancha sobre ellos con una velocidad imaginable que solo pudieron pensar, —Está al nivel de CERO—
Justamente en ese mismo instante, pero en otro lado
Fox Bag , Hamburgo plaza central
—Señor Acru tiene que estar de acuerdo que el dinero que está pidiendo es una cifra bastante alto, usted sabe que no me pondría muy difícil pero estos años su empresa no ha podido conseguir muchos clientes, aparte que el porcentaje del cobro a sus clientes es menor del 30% que es mucho más que bajo que el promedio, así que debería de entender que no puedo arriesgar a perder tal suma de dinero o sí?—
El que estaba hablando era el CEO de la empresa, con un cuerpo que se encontraba en sus 50 años, con una complexión esquelética que pareciera que una simple brisa lo derrumbaría, el pelo lleno de gel haciéndose que se viera antinatural y se llegara a entender que estaba usando peluca, su estatura no llegaba a más de 1.70, pero sus ojos era de alguien de muchos años de experiencias de negocios y con quién estaba negociando era una persona con una sonrisa y un aura autoritaria donde desprendía nada más que magnitud, se le miraba de unos 40 años y con un cuerpo cuidado y en forma, aun que su estatura era de 1.76, pareciera mas de 1.90 por su espalda alta y hombros anchos.
—Señor falco tenemos años de amistad siempre hemos sido responsable y le pagamos cada vez que necesitamos un préstamo, sabiendo lo que estamos pasando debe de saber que una persona necesitada, tiende a regresar los favores con intereses y para las personas que dieron la espalda no le esperan retribuciones del todo buenas, ¿puede entender eso no?—
Con una mirada tan tranquila que ni un tsunami podría quebrantarla, Acru miro a falco, sin intención de apartar la mirada.
Falco comenzó a sudar y pensar las consecuencias que sus acciones podrían causar hacia su persona y empresa, había estado en los negocios desde que tenía memoria, su familia no era alguien de dinero, así que buscaba cualquier cosa para vender, hasta lo más ridículo que sonora, llegando a vender piedras de la luna, eligiendo piedras que se miraban lo más rara posibles, aunque a veces se llevaba una paliza por descubrirlo, siempre tuvo una mente para negociar, llegando a crear su propia empresa, después de años de trayectoria, después de un largo tiempo y un suspiro extenso
—¡Acru parece que no llegaremos a un acuerdo me gustaría que te retiraras, no pretendo arriesgarme esta vez para perder todo ¡—
Con esfuerzo y con un gallo en la garganta pudo levantar la voz para que sus palabras resonaran perfectamente en los odios de la persona que tenía en la habitación, donde después de pronunciar esas palabras se encorvó del miedo de la respuesta del señor Acru, cerrando los puños por no poder levantar la cara ante la persona que tenía sin lograrlo, falco estaba sudando y temblando por las palabras que había pronunciado.
—¿Supongo que no se arrepentirá luego correcto?—
Mirando a falco con una mirada que podía atravesar hasta el acero más duro y una voz tan tranquila que daba miedo de solo escuchar la, su cara con una sonrisa espeluznante se comenzó a levantar dé la silla donde estaba sentado, se comenzó a dirigir a la salida del cuarto de reuniones de la empresa
Con una caminata tranquila y constante se paro justo en la puerta y sin voltear la cabeza.
—Espero que tenga en cuenta este momento señor Falco—
Abriendo la puerta, solo se vio la silueta de Acru desaparecer por los pacillos
—Espero no haya tomado la decisión equivocada, aunque esté Acru me impone miedo cada vez y parece una persona anormal eso no lo convierte en una persona de nuestro calibre solo espera cuando tú empresa quiebra para ver esa cara de desesperación—
Aun que se le escuchaba decidido y confiado por su respuesta, sus piernas decían todo lo contrario temblando intensamente.
En el elevador donde se encontraba Acru
Aun que la empresa en la que se encontraba no era una mundialmente conocida, su infraestructura eran alguien de elogio, el elevador se mantenía fresco por la temperatura que había en Hamburgo, sus paredes con un hermoso color café y blanco contrastando con el espejo que tenia en la parte laterales.
—Parece que cada vez se vuelve más difícil conseguir algo sin destacar demasiado, no sé por cuánto tiempo estaremos así, pero parece que el mundo está cambiando lentamente—
Con un pitido el Asesor se abrió, y Acru salió a la planta más baja y comenzó a dirigirse a la salida, la recepción tenía una infraestructura digna de elogio, teniendo una hermosa pared de vidrio que cubría los rayos del sol, un suelo deslumbrante, y vistas impresionantes.
Siendo una empresa mediana con una cantidad de 100 empleados a su mando, su recepción estaba lleno de personas, siendo clientes, empleados y algunos que estaban para intentar conseguir una entrevista para el trabajo, con todo este ambiente a lo lejos se comenzó a ver un joven que estaba checando sus papeles, y pareciera que estaba llegando tarde pero sin mirar contra quien podría chocarse, se comenzó a dirigir al lugar a donde se encontraba Acru.
Acru sin tener en cuenta al joven que se aproximaba, solamente sintió como se acercaba algo a su dirección, después de tantos años estando en alerta máxima, era solo un juego de niños percatarse de alguien acercándose a él, Justamente cuando se iban a chocar con un movimiento sutil pero extravagante le dio una vuelta al joven.
Saliendo de la empresa se podían ver diferentes lugares como Iglesia de san miguel, calles y lagos donde se apreciaba las diferentes infraestructuras que te regresaban y sentías la antigüedad de cada una de ellas
—Nunca me canso de las estructuras de Hamburgo no es algo que se ve en muchos países—
Después de apreciar la vista, se chequea los bolsillos para poder sacar un par de cigarrillos, percatándose de que no tenía ninguno
—Parece que tendré que pasar por unos antes de regresar a la empresa —
Con una cara tranquila y una caminata constante y firme, comenzó a dirigirse a una tienda cercana, justo por dónde pasaba, encontró una tienda de televisiones donde estaban trasmitiendo las noticias
Donde se encontraba muchas personas aglomeradas para saber que estaba pasando en las noticas
Aun que había un gran grupo de personas mirando las noticias se podría apreciar de todas maneras
—En muchos países a aumentado las fugas de prisioneros en diferentes cárceles a nivel mundial donde en estos momentos los representantes de la interpol y los representantes de cada país ha comenzado a tomar una reunión para llevar a cabo una investigación a fondo de lo sucedido—
Susurros y conversaciones se comenzó a escuchar por parte del grupo aglomerado preocupado por la situación de los presos que habían escapado
—Parece que algo va a pasar pronto, eso sería bueno, lástima que mis huesos ya no son lo que eran antes—
Con una cara de entusiasmado siguió su camino hasta que su pantalón comenzó a vibrar, metiendo sus manos para poder sacar el teléfono, Un teléfono bastante modesto siendo uno de los teléfonos de 250€, la pantalla reflejaba el nombre de Robert, contestando la llamada se escucho a alguien con una tranquilidad, pero se le escuchaba sin aire.
—¡Cero, nuestras identidades fueron filtradas ¡—
Después de haber escuchado las palabras que salían del teléfono, con una mirada emocionada vuelve a meter su teléfono y al instante desaparece de las calles