Capitulo 4: Inicio del plan
Sábado
(Izan)
“Entre mas planees algo es mas probable que salga mal” me dijo mi madre en la cena después de tener el día mas increíble y horrible de mi existencia. ¿Qué ocurrió? Bueno todo empezó en la mañana temprano…
Hice mi rutina matutina, me lave los dientes, me bañe, hice mi rutina de limpiado facial. Ya sabes la rutina normal de la mañanas. Tenía el corazón latiendo a mil por hora, hoy era el esperado día en donde me encontraría con Luz, lo cual me mantenía un poco nervioso, ¿a quien no? Era Luz, la increíble Luz. A quien todos adoraban en el colegio, la chica buenas vibras.
Prepare mi desayuno y era mi oportunidad de pedir permiso a mi madre para poder salir, ya que anteriormente no había podido pedirle por lo distraído que soy.
— Ma — le hablo sentándome en el sillón junto a ella — Sabes que te quiero mucho ¿verdad? — le digo dando un beso en su mejilla, y enredando mis brazos en su cuerpo.
— Dinero no tengo — me dice sin dejar de leer el diario, que anticuada.
— ¿Piensas que tú querido hijo solo quiere dinero? — sus ojos grises me miran analizándome.
— ¿Adonde quieres ir? — Me pregunta directamente.
— Adivinaste, quiero un permiso exclusivo tuyo — le digo separándome del abrazo.
— Claro, ni que tuvieras un padre para pedir permiso — Se ríe. Definitivamente es mi hater numero uno.
— Ja ja ja — finjo una risa — que chistosa es mi madre — me cruzo de brazos enojado.
— Perdón, debía de decirlo. — se disculpa, pero no le creo nada, siempre aprovecha cada oportunidad para burlarse de mi. — Muy bien, ¿adonde quieres ir? —
— A casa de Luz —
— ¿Enserio? Vas a ir a la casa de una chica, no te lo creo, es asombroso, usa protección, no quiero sorpresas luego —
— ¡Mamá! — me quejo. — Álan tambien irá conmigo —
— ¿Un trío? ¿no es mucho para mi pobre hijo? —
— ¡Mamá! puedes parar de pensar en sexo por un momento — le pido sacudiéndola
— bien, bien, perdón — se ríe a carcajadas y debo de suspirar profundo es la madre que me toco, desgraciadamente.
— Bien ¿Me dejas ir o no? —
— Si ordenas tu cuarto y lavas los platos lo pensaré —
— Mamá — largo la ultima “A” en forma de suplica — por favor, ¿si hago eso me dejas ir? —
— Si, esta bien. — dice cansada de que haga mi pésima cara de suplica.
Así me encuentras toda la mañana y la mitad de la tarde limpiando mi cuarto y lavando los dichosos platos. Al terminar me meto nuevamente a la ducha a bañarme. Al terminar, busco en mi closet una remera con cuello alto color blanco y unos pantalones de vestir color verde claro, esos serían los colores de mi buena suerte según una pagina que encontré en internet.
Si tu signo es géminis el día de hoy utiliza blanco y verde claro, ¡esto te traerá mucha suerte!
La pagina no me trajo virus a mi netbook así que debe de ser 100% real no fake. Todo por obtener un poco de suerte en este día especial.
Cuando tocan las 15:47 de la tarde, Álan toca el timbre de la casa, bajo a abrirle y mis ojos visualizan a un emo en potencia. Remera cinco tallas mas grande color negra con el signo de batman en el pecho del lado derecho, unos jeans negros, zapatillas negras y hasta la mochila. Quedo boqui abierto al verlo de esta manera, no es que no le guste los colores, el adora batman, algo muy adorable pero no para esta ocasión.
— ¿Qué haces? —
— Nada, acabo de tocar el timbre, ¡Hola señora Jane! — saluda a mi madre que justo pasa detras mio.
— ¡Hola Álan! Hazlo pasar hijo — saluda mi madre desde la cocina
— si mamá — respondo de mala gana. Tomo por la remera al grandulon y lo hago pasar hasta la sala de estar.
— ¿Qué haces vestido de esta manera? — pregunto directamente.
— Soy batman —
— Te estoy hablando enserio Álan, esta ropa no es adecuada. —
— no importa, por que soy batman — se ríe y hace esa cara cuando no entiende de que le estoy hablando.
— ¿Acaso no te das cuenta, tu y yo no nos conocemos, no puedes ir vestido así —
— A Támara le gusta batman — rodeo los ojos.
— vamos por Luz recuérdalo —
— No, tu vas por Luz yo voy por Támara, no confundamos las cosas ¿okey? —
— Esta bien, pero te ves como un estúpido vestido así —
— ¿Qué dijiste? — se le quiebra la voz, y me arrepiento al instante de a ver dicho eso. Nunca lo insulte en mi vida, y esto sonó como un insulto fuera de broma. Siempre me paso de pendejo, pero esta vez me embarre de mierda, se lo sensible que puede llegar a ser Álan y mis palabras seguramente será una herida difícil de cerrar, que se burlen de la manera en la que vistes debe de doler mucho y mas cuando te hacían bullying excesivo de pequeño por la obsesión por batman.
— Álan discúlpame — intento pedir perdón
— No me digas nada, ya entendí. — toma la correa de su mochila y sale de la casa sin decir adiós a mi madre. El nunca se va sin despedirse. Y ahí me doy cuenta que la cague horrible.
Desordeno mi cabello estresado, mi primer error del día, lastimar a Álan con mis estúpidas palabras. Por que esas si son estúpidas.
Resto importancia a lo sucedido subo a mi habitación a terminar de arreglarme, cepillo mi cabello otra vez y me echo perfume. Al volver a bajar me encuentro con mi madre buscando algo.
— ¿Y Álan? — pregunta. Si mamá échale sal a la herida.
— se fue — respondo un poco cortante, sin verla a los ojos.
— ¿adonde? ¿no era que irías con el? — interroga observando mi rostro. Inhalo profundo tratando de que todo el oxigeno entre a mis pulmones, después exhalo tratando de contener las lagrimas.
— Tuvo algo importante que hacer y me dejo plantado —
— Ay cariño, no te dejo plantado solo tuvo una urgencia — trata de calmar mi madre con un abrazo cálido. Haciéndome sentir culpable y recordando lo sensible que es Álan y como las palabras pueden dañar.
— ya mamá estoy bien, tengo que irme — aviso y le doy un beso en la frente. Desde que tengo 14 años soy mas alta que ella, así que me resulta mas cómodo besarle en la frente.
— esta bien cariño, ve con cuidado y regresa a salvo — dice antes que cierre las puertas a mi espaldas.
Me toca ir en bicicleta, Álan era el que me llevaría en su motocicleta pero como se enojo me toco andar en bici. Lo cual no tengo problemas. Voy todo el camino escuchando mi playlist de musica hasta llegar a una casa blanca, con pilares enormes y estatuas de marmorl por fuera, quedo impresionado ante la casa de Luz, es gigante, como tres veces mas grande que la mía, me dijo pobre un millón de veces solo con esta casa, no puedo ni llamarla casa, seria en pocas palabras una mansión, una gran mansión a decir verdad.
Toco el timbre del portón y una voz robótica me atiende.
— ¿Quién es? ¿qué busca? —
— Hola, soy el amigo de Luz. — rasco mi cabeza sin saber que decir exactamente — Soy Izan. —
— Claro señor Izan puede pasar — una luz verde se enciende del aparato y el portón negro se abre dejandome entrar a la gran mansión. Como si solo decir mi nombre fuera necesario para pasar.
Dejo estacionada mi bici en donde veo la moto de Álan, al final si vino.
Antes que pueda tocar el timbre por segunda vez (ahora si en la mansion de luz) se abre la puerta dejando ver un hermoso cabello color negro y unos ojos cafés, Luz me estaba esperando. Así visualizo a todos allí tras ella. Lleva un bonito vestido rojos con flores blancas que le queda hermoso y una diadema de perlas blancas en su cabello, siempre siendo hermosa mi querida Luz.
— ¡Hola Izan! — saluda sonriendo con todo el rostro. — Te estábamos esperando —
— Hola — saluda Támara desde el fondo con el celular en su mano, visualizo que lleva un vestido verde limón con unas botas blancas, seguro tambien vio el mismo foro de internet que yo, ahora puedo asegurar que Támara es de Géminis.
— Hola — saluda de mala gana Diego.
— hola a todos — saludo de vuelta.
Álan me ignora al pasar y camina hasta llegar a una escalera color blanca con una alfombra negra en cada escalón, sube cada uno con rapidez.
— vamos al balcón del segundo piso, en la sala del primer piso tengo visitas — procedimos a subir las escaleras y cada paso que doy, visualizo el gran lugar, con su candelabro a simple vista grande y llena de luz blanca. En las paredes se pueden apreciar pinturas exquisitas pintadas a mano, tambien un olor a vainilla.
— estas pinturas hizo mi madre cuando tenía nuestra edad — comenta Luz con un poco de nostalgia en su mirar.
— Wow, son muy hermosas, seguro ahora debe de ser una excelente pintora . — me detengo y observo una pintura de una niña pequeña llorando porque se le calló su helado.
— claro que lo es, ah y esa soy yo . — dice sin parar de subir las escaleras.
Quedo sorprendido con este dato increíble. Se observa preciosa de pequeña.
Seguimos caminando por un largo pasillo que conduce a habitaciones, salas de juegos, baños entre otras cosas, al final del pasillo se encuentra un gran balcón que da vista al patio trasero, con un jardín llenos de flores de todo tipo y colores.
— Bueno, Izan bienvenido a mi lugar donde conecto con el universo, mi alcoba — dice dando una vuelta en si misma — ¿te gusta? — pregunta viéndome a los ojos.
— claro me encanta, es precioso, tu casa es preciosa, tu eres preciosa — me muerdo la legua con esto ultimo, el rubor comienza a pintar mis mejillas.
— claro que lo es, mi hermanita es hermosa — una chica con cabello corto y en rulado aparece detras mio dandome un pequeño codazo de broma. — Al menos no eres ciego, ella es perfecta —
— ¿Hermanita? — pregunto confundido, según investigue los únicos hermanos de Luz ya eran grandes y tienen hijos, nadie me hablo de otra adolescente.
— Ella es la mejor amiga de todo el universo — me dice Támara sin quitar la vista de su móvil, lo cual me recuerda lo maleducado que es ese gesto.
— pensé que la mejor amiga eras tú — dice Álan atrás de la morena.
— No, yo soy la mejor amiga del mundo, Leira me gana de importancia—
— Así es niños, aprendan de mamá para ganarse el corazón de mi querida princesa — dice Leira acomodando su brazo derecho en el hombro izquierdo de Luz. Que envidia ojala tener esa confianza con ella.
— Ya Leira, deja de decir tonterías — pide Luz con una pequeña sonrisa landida.
— Esta bien — la chica suelta el hombro de Luz y levanta las manos en forma de inocencia. — solo estaba jugando con tus amigos, ¿verdad Izan? —
esperen un segundo, paren todo, ¿como es posible que la “hermana” de Luz sepa mi nombre cuando ni siquiera sabia su nombre ni de su existencia?
Luz golpea el hombro de Leira y ella se queja de esta acción.
— ¿Izan? ¿Verdad? —
asiento con la cabeza, mientras observo sus ojos color café un poco claros, mucho mas claro que los Luz.
— Correcto, Diego habla mucho de ti — dice con una sonrisa que ilumina su rostro.
¿espera que? ¿Diego habla de mi? Osea se que soy guapo, pero tampoco soy la gran cosa para que hablen de mi, osea ¿Diego? El que me fastidia la existencia, really? No lo creo, debe de ser un mal chiste.
— ¡Leira! — exclama Diego al otro lado, su ceño esta fruncido y un color rosado se apodera de sus mejillas canelas. — No te ilusiones pequeño, solo les conté que haríamos equipo — dice cruzando los brazos y evitando mis ojos.
— ¿Cómo lo llamaste? ¿tienes un apodo para Izan? Eso si es raro —
— Ya Leira deja de molestar a Diego — demanda Luz sentándose en el suelo.
— ya, okey, que aburrida eres a veces corazón —, la pelinegra rodea los ojos y cruza sus piernas.
— vamos tomen asiento en el suelo, absorbamos la energía del universo — propone la pelinegra con el rostro iluminado por el sol.
Todos comienzan a tomar asiento en el suelo. De la nada siento un calor abrazdor cuando Luz coloca sus manos sobre la mía para realizar una oración al universo, Leira y Diego prenden sahumerios, y colocán cuarzos color blanco, rosado claro y de un color lila, a nuestros costados, prenden tambien canela, a cada uno nos coloca una piedra asignado por nuestro signo, veo como Támara y yo llevamos la misma piedra y puedo confirmar que ella tambien es de Géminis. el ambiente se indunda de olor a sahumerio y a canela. Y así comienza el ritual al universo.
Nos obligan a cerrar los ojos y a repetir las palabras que dice Luz, puedo sentir una vibra extraña en mi cuerpo y una felicidad inexplicable. Luego nos hacen abrir nuevamente los ojos y comienzo a ver de un color azulado luego de tener tanto tiempo cerrado los ojos, cuando mi vista esta volviendo a la normalidad nos entregan un papel blanco con una bolígrafo color rojo y negro, con la negra debemos de escribir lo que agradecemos y con rojo lo que pedimos al universo.
En el papel escribo “agradezco por mi mamá pudiera conseguir trabajo, agradezco poder estar aquí con luz y sus amigo y poder sentirme mas cercana a ella” en rojo escribo un solo deseo “deseo encontrar el amor de mi vida”, doblo el papel mirando hacia mi y lo hundimos en miel, luego de que se seque lo quemamos con una llama de una vela blanca y terminamos la sesión.
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