Caminos cruzados

allpaleer

Capitulo 8: El idiota soy yo

Izan

(Lunes)

Las clases comienzan a las 1:30 PM. Hoy es día de uniforme, por lo cual me pongo una camisa blanca, la corbata gris, unos jeans negros al igual que los zapatos, peino mi cabello y me pongo perfume, y ya estoy listo para comenzar la tarde.

Guardo mis útiles en la mochila y estoy listo para entregar el trabajo con Diego que terminamos ayer, teníamos una semana para hacerlo y lo terminamos en un día, es tiempo récord para alguien tan flojo como yo.

Bajo las escaleras y me encuentro a Alelí lista para ir a su escuela, también es día de uniforme para ella. Mi otra hermana no tienen clases porque su profesora se enfermo, que suerte tienen los que no se bañan digo internamente.

Mamá nos sube al auto y emprendemos camino, primera parada el instituto de Alelí, segunda parada mi instituto, mamá me da mi almuerzo y me bajo del auto feliz de a ver terminado la tarea y poder recibir mi primera nota máxima del año, o mejor dicho de mi vida. Jamás en mi vida tuve un 10 aproximadamente tuve un 8 ¿pero un diez? Eso es para mis hermanas, yo soy el fracasado de la familia que terminará debajo de un puente, y comerá pan duro con queso qué me llevarán mis hermanas. ¿Qué digo? La única que me quiere es Alelí, y solo de vez en cuando. Así que comeré pan con queso una vez a la semana, de eso estoy seguro.

esta vez me encuntro solo en la escuela, no hay nadie que me acompañe, al parecer Álan falto a clases y Oliver aun esta en las clases de la mañana, voy a mi respectivo salón y me siento en una esquina solo, esperando a que se haga la hora de que el prfesor llegue al aula.

– ¿por qué tan solitario pequeño? – el pelinegro me habla desde la puerta del salón, recostado en ella.

– Oh, hola – lo saludo un poco desanimado.

– ¿Por qué esa cara? ¿Sucede algo? – se acerca a mi y se sienta al frente mio y me mira con curiosidad.

– No, no sucede nada, solo estoy aburrido – respondo.

– Bueno si es así… y no sucede nada que te parece si vamos al campus a sentarnos bajo el árbol de manzana, total faltan como 48 minutos para que comienze la clase. – propone, y la idea no me parece para nada desagradable, es más me agrada, por lo cual acepto esa propuesta con una sonrisa en el rostro. Al parecer Diego y yo nos comenzaremos a llevar bien.

Bajamos la escaleras mientras hablamos de lo sencillo que fue armar el cargador solar.

– Fue el trabajo más fácil del mundo mundial –

– si, fue super sencillo – responde.

Caminamos por el campus en silencio, el viento sacude el cabello de el y lo observo lo bien que se ve con el viento en su rostro y sacudiendo su cabello.

Llagamos al árbol de manzanas y nos sentamos bajo el. Diego saca unos auriculares en cable y me presta uno, suena “mooglihtgo” de Ariana grande y me sumerjo en un mundo de fantasía, en donde me imagino que Luz es la que me canta la canción con tanta pasión como lo hace Ariana. La voz de Diego me saca de aquella hermosa imaginación. Encuentro a Diego con los ojos cerrados cantando la canción con voz melódica, su voz es tan hermosa que quedo encantado con ella. Me quito el auricular para escucharlo mejor, lo miro y analizo su rostro tranquilo y sereno mientras su pecho sube y baja al cantar.

Todo es perfecto hasta que el abre los ojos y me encuentra en las manos en la masa, observándolo con intensidad e curiosidad.

– Cantas muy bonito – necesito decirlo, lo hermoso de su voz y lo que me transmitió en unos segundos, como si escuchara un ángel cantar. Enserió… me sorprendió – confieso.

El sonríe de lado y me siento sastifecho con esa respuesta sin palabras.

Vuelvo a colocarme el auricular y me vuelvo a sumergir en una playlist llena de música nueva para mis oídos. La mayoría llega a ser de mi agrado.

De la nada cambia el ritmo de la música e el idioma, de un ingles fluido a un español con un ritmo de música pegajoso. Después de escucharlo un rato me agrada.

– ¿Cómo se llama esta canción y de que banda es? – interrogó a mitad de la canción, tengo ganas de cantarla pero no me se la letra, aun no.

– “besos en guerra” de Morat –

– Morat – susurro. Hago una nota mental sobre la canción para luego escucharla hasta que me aburra de ella, es muy buena, la siguiente canción es de la misma banda.

– y esta canción ¿Cómo se llama? –

– Cómo dice su letra “cuando nadie ve” – vuelvo a hacer otra nota mental, las canciones son perfectas para añadirlas a mi playlist de dibujo. Suenan un par de ritmos mas hasta que Diego dice para volver al salón, solo falta diez minutos para que toquen el timbre.

Así que nos levantamos del suelo y vamos a camino al salón, vamos en silencio sin que nadie nos moleste, no hay nadie en la cancha de rugby, y dento de la escuela casi todos están en su salón esperando que toque el timbre que anuncia el comienzo de la primera clase de la tarde.

Cuando llegamos al salón la mayoría de nuestra clase esta sentado esperando al profesor de tecnología. Me siento en el mismo lugar que antes y Diego se sienta al frente mio.

Toca el timbre y el profesor entra por la puerta con un maletín color marrón y una cara de odiar su vida, y la de todos nosotros.

– buenas tardes – saludo al tomar asiento.

– buenas tardes profesor – respondemos todos al unísono.

Diego y yo esperamos a que tome lista para poder decir que ya terminamos el trabajo. Comienza a nombrar a todos nuestro compañeros incluidos nosotros dos.

– profesor – dice diego luego de que el profesor haya terminado de decir toda la lista y de terminar de firmar sus papeles.

– si señor scalavino – habla el profesor viendo detras de dos vidrios que conforman sus anteojos.

– Ya termine el trabajo, lo tengo en mi mochila – Frunzo el ceño, ¿por que dijo que termino y no que terminamos? Me pregunto internamente.

– perfecto alumno puede pasar a mostrarme y a decirme como lo armo –

– claro – se da la vuelta y me mira, mi cara de confusión es indescriptible, el me mira a los ojos y me saca la lengua y luego sonríe victorioso.

– ¿cuál era su compañero niño scalavino? – pregunta el profesor.

– no profe, mi compañero no quiso hacer el trabajo y me dejo a mi con todo el proyecto –

– ¿enserio? – se quita los antojos y sus ojos se agrandan con asombro.

– si profesor, el alumno Izan Jones no quiso hacer el trabajo conmigo mis ojos se abren como platos y me levanto de mi asiento.

– ¡Eso no es cierto! – exclamo, esto no puede ser real, ¿como es posible que Diego me haga esto si nos estábamos llevando bien? O eso creí.

– ¡Señor Izan silencio! –

– pero esto es una injusticia, yo fui a su casa e hice los planos ¿cómo puede permitir que el me quite crédito –

– Deja de mentir Izan con todos los que e trabajado alguna vez me hicieron lo mismo y vos no fuiste la excepción – habla con vos serena.

– Scalavino tiene razón, todos alguna vez le hicieron eso, el es un buen alumno y no puedo decir lo mismo de usted que es promedio de 6, raspando nomas pasa mi clase – argumenta – por eso tienes este trabajo desaprobado, lo que sabes lo que significa para ti, eres una vergüenza señor Jones – termina de decir. Lo cual me duele muchos sus palabras pues siempre fui un alumno tranquilo pero muy flojo.

– pero profesor no me puede hacer eso, ni siquiera tienen pruebas que prueben que las palabras de Diego son ciertas – uno de mi salón me da la razón, y de pronto otro y luego otro, así hasta que la mitad de mi salón esta de acuerdo conmigo.

– Muy bien, tiene hasta el Lunes para entregar el trabajo y trabajara solo sentencia.

Respiro aliviado, al menos tengo la posibilidad de poder levantar la nota si hago el trabajo, lo malo es que lo haré solo, pero bueno es mi oportunidad de demostrar que Diego es un mentiroso, y un idiota.

Diego me fulmina con la mirada al ver que triunfe a pesar de sus mentiras.

No lo voy a perdonar por eso, ya era demasiado sospechoso que actuara tan bien conmigo, este era su plan, ahora si el juego a comenzado yo no me quedaré atrás.

Del regreso del colegio le comento a mi mamá sobre lo sucedido en el colegio, y lo estúpido que fui al no darme cuenta de las intenciones de Diego, y como se aprovecho de mi amabilidad, pero este juego no puede terminar así me vengaré, y haré todo lo posible para hundir a Diego, y primero lo dejare sin amigos. Sin luz, Támara, Leira, y Álan mi amigo el traicionero. Lo dejare solo y se arrepentirá de a verse metido conmigo. Le cuento a mi mamá el plan y ella me apoya, esto no puede terminar así, y ella lo sabe, compartimos signos y somos vengativos cuando nos hacen daño.

Voy a destruirte Diego scalavino.

A la noche, cuando estoy cocinando una milanesas con puré de papá escucho que tocan el timbre de la casa, mi mamá desde arriba me dice que atienda, así que me lavo las manos y voy a abrir la puerta, detras ella esta Álan, con una remera rosa pastel con un estampado de la mujer maravilla, sus ojos se encuentran rojos y llorosos.

– Izan – solloza. Lo abrazo inmediatamente y sus lágrimas caen en mi hombro. – perdóname por ser un mal amigo – llora en mi hombro y yo solo puedo acariciarle la espalda.

– ya tranquilo, esta bien te perdono, y tu perdóname a mi por decirte esa cosa mala fuera de broma.

– ¿parezco tonto llorando por esto? – pregunta.

– un poco si – soy sincero. Nos reímos y se limpia las lagrimas, hoy eh estado enfermo y te eh extrañado mucho, perdón por decirte esas cosas ayer – hace puchero y no puedo resistime a abrazarlo otra vez.

– ya esta bien, no pasa nada. – nos separamos del abrazo, y lo invito a pasar y de paso a comer, el acepta y entra conmigo. Mi mamá gusto baja de las escaleras y se encuentra con nosotros.

– Hola Álan – saluda mi mamá y le brinda un cálido abrazo – no sabes lo vacía que se siente la casa sin ti – le doy la razón a mi mamá la casa se siente muy vacía sin la presencia de el.

Terminamos cenando los cinco en la mesa, y otra vez me siento completo.

al terminar de cenar subimos a mi cuarto y le cuento lo sucedido.

– Tienes razón es un idiota, no se porque acepte ser su amigo si te trata de la mierda a vos.

– Claro siempre tengo razón – presumo.

– si claro, y yo soy batman – responde.

– pero si lo eres – bromeo.

– pues claro, siempre tienes razón –

terminamos hablando de todo un poco, y se queda a dormir, así que terminamos haciendo una pijamada, después de mucho tiempo de no hacerlo.

En la noche me pongo a pesar que el idiota soy yo por creerle a Diego, por pensar que tenía la posibilidad de ser su amigo, de remendar las cosas, de ser mas amigos, soy mas estúpido que el, mínimo el es muy inteligente y sabe como jugar conmigo, soy muy ingenuo mi mamá me mimo mucho, pero es hora da cambiar de volverme mas listo, si quiere jugar con fuego jugaremos con fuego.

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